domingo, 27 de abril de 2008

Romance de un lejano pueblo.

Toda esto sucedió en un pueblo en donde las calles eran muy solitarias, y sólo en verano toman vida, ya que la mayoría en ese entonces se encuentra en vacaciones. Un lugar, en donde las personas sólo viven su vida, pero a pesar de la pequeñez del pueblo, todos se conocen y se saludan.

En este hermoso y tranquilo lugar, vivía una joven muy simpática, hija de un señor muy ilustre y conocido en el pueblo. Ella era muy inteligente y simpática.
Y en otro lado de ese pueblo, vivía un joven, de quien no sabemos mucho, sólo se sabía que era un gran escritor.

Un buen día esta joven se dirigía hacia el centro del pueblo, comenzaba a disfrutar sus vacaciones. Iva porque su madre la había mandado a comprar la merienda para esa tarde. De pronto, se encuentra con un joven desconocido y sin darse cuenta choca con él, sus miradas se cruzaron y ella solo reaccionó pidiéndole disculpas y siguió su camino sonrojada. Él por su parte, no le dio mayor importancia al asunto.

Pasaban los días y ella pensaba mucho en él, en cambio él, por su parte, sólo tenía tiempo para escribir sus cuentos, y un día de estos, se volvió a encontrar con ella, y esta, muy nerviosa sólo lo miró a los ojos, y los amigos del joven, lo comenzaron a molestar, él sólo se defendía diciendo, que aquella joven no llamaba ni en lo más mínimo su atención, pero pensándolo bien, y luego de realizar una apuesta con sus amigos, decide conquistar a la inocente joven y luego burlarse de ella, y convertirla en objeto de diversión para él y sus amigos.

Al día siguiente, la joven se dirigió a comprar como de costumbre, y esta vez el joven y sus amigos estaban sentados en la calle para comenzar su malevolo plan.

Venía la joven de vuelta, y al ver al joven se coloca nerviosa, él se detiene frente a ella, y le dice, Hola! Disculpa, pero debo decirte lo hermosa que eres y me gustaría conocerte.

Ella, muy nerviosa asiente, y él la acompaña hasta su casa. Se despiden y él se dirige hacia sus amigos, con quienes se ríe un buen rato. Calló redondita! Comentaban mientras se reían. La joven en su casa, estallaba en felicidad, ya que estaba enamoradísima de él joven hace mucho tiempo, y nunca se imaginaría que era una trampa.

Llegó ese día, un atardecer de verano, ella se embelleció lo mejor que pudo. Él, se reía con sus amigos. Se juntaron en una plaza, y ella fue perdiendo timidez, y él comenzó a conocer a la hermosa persona que ella era realmente. Conversaron largo rato. Ella debía irse, y él quedó muy pensativo, pero le costó mucho darse cuenta que aquella niña, era tal vez la soñada por él.

Pasaban los días, seguía segado por los planes de sus amigos, y siguió engañando a la niña, ella segada de amor, seguía al pié de la letra la trampa. Pero pronto su burbuja de felicidad estalló…

Su mejor amiga se entera, de la trampa que le tendieron a la joven, cuando esta se entera, comienza a llorar sumida en la más profunda tristeza.
En ese mismo instante, él acepta lo que venía sintiendo hace días por ella, sus amigos, impresionados, sólo les quedaba aceptar sus sentimientos. Él le pediría que fuera su novia, ese mismo día. Y le compró una rosa.

La joven, sin estar al tanto de nada, sale corriendo hacia la calle, llena de lágrimas en sus ojos, un vehículo que venía, la atropella violentamente, la joven cae al suelo al instante, de inmediato el conductor se baja, y en ese preciso instante, el joven iva feliz rumbo a la casa de su princesa, y pasa por esa calle, y se da cuenta del accidente... Al verla tendida en el suelo, corre desesperadamente hacia ella. Fue en donde se dio cuenta de la gravedad del asunto, y que su niña estaba muerta. Él, da un estremecedor grito al cielo, arrepentidísimo por no haberle declarado su amor antes, y por el cruel final de esta triste historia de amor…

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